“Aprovechando la muerte de Caetano” y que Los Goliardos estaban de gira, Ángel Facio decide visitar a sus amigos del Teatro Experimental do Porto. Al descubrir a un grupo de “actrices esplendidas”, Facio, quien iba con la intención de montar su obra fetiche, Los cuernos de Don Friolera, de Ramón del Valle-Inclán. Decide proponer La casa de Bernarda Alba y no se equivoca. «¡Éxito espantoso!»
Los Cuadernos de Dirección y otros documentos de los montajes puedes consultarlos en Archivos Fundación Los Goliardos.